S?bado, 14 de junio de 2008

Mucho tiempo me he llevado trabajando como recepcionista de hotel, una profesión donde se conoce de manera superficial a mucha gente. Y a la que debes etiquetar por ese conocimiento nimio. Pues bueno, un día bien tarde de hace algunos años, se me acercó a la recepción un señor con cara de cansado y un poco agobiado. Pensé que algo le pasaba y el hombre empezó a hablar. Fue extraña la argumentación que me hizo, aunque después, cuando reflexioné le encontré el sentido. El hombre lo que señalaba es que no estaba bien tener dos canales eróticos de pago en la televisión. Me decía que él trabajaba de comercial todo el día fuera de casa, viajando de hotel en hotel. Y cuando llegaba, para relajarse solía poner la tele. Y que, aunque entendía que la opción de activar esos canales o no estaba en él, la tentación era grande. El hotel era quien lo tentaba. El hombre me dijo que sólo era su opinión, pero que lo pensara.

Esta petición puede parecernos algo tonta; quizá el hombre tuvo una infancia difícil, una mujer intolerable o simplemente una moral muy estricta. No importa aquí eso; hay que reconocer que fue valiente en la petición, al tratar un tema que por lo general nadie presenta por ser tabú y a la vez de uso general. Y más en un hotel en el que el primer moralista era el director, y que de forma hipócrita trataba de dar la imagen de desear la calidad y el confort de sus clientes.

Lo que a mí me dio que pensar era que este hombre culpaba a la empresa de estar tentándolo. Y creo que llevaba bastante razón. Aunque podemos argumentar que la responsabilidad de encender el canal porno era suya, realmente quien pone los medios para que estén a su alcance es del hotel. Y el objetivo último de este no es el confort que produce a sus clientes masturbarse, sino simplemente el ‘maldito parné'. Bueno, se preguntarán ustedes, ¿y esto que tiene que ver con las multas de tráfico? Pues nada, que el hombre tiene la costumbre de hacer metáforas con todo. El lenguaje no es más que pura metáfora para designar lo que tenemos a nuestro alrededor. Y he querido hacer un símil entre esta situación, donde un individuo se queja de que el contexto no es el adecuado para contener sus más bajos impulsos y las multas por velocidad. Un tema también que concierne a muchos pero al mismo tiempo bastante tabú. Me explico:

En nuestro país, España el límite máximo de velocidad en cualquier tipo de carretera es de 120 km/h. Es nuestra responsabilidad pisar más o menos el acelerador para no sobrepasarla, o al menos esto es lo que nos venden. Pero ¿es menor la responsabilidad de quien precisamente impone esta ley? No quiero que entiendan esto como una apología de la temeridad, pues suelo ajustarme a la normativa de tráfico como el primero. Además estoy contra esas carreras de niñatos en carreteras normales o esos piques de adolescentes que casi todo el mundo ha tenido alguna vez. Aplaudo que se esté consiguiendo de alguna forma disminuir el número de accidentes en nuestras carreteras. Aunque no me acaba de convencer que las multas han dejado de tener un objetivo penalizador y tributario para mostrar un fin concienciador. Es un hecho que se recauda un buen pellizco con esto.

Aquí entro en que la mayoría de vehículos sobrepasan los 120. Eso será para algo ¿no? Al menos, si el coche ofrece más velocidad es lógico que uno pueda dejarse tentar como le pasaba al pobre comercial del hotel. En un viaje largo puede querer uno llegar pronto y quizá acaba por pisar más el acelerador. Y si hay mala suerte te ponen una multa. Para la administración eres el único responsable que has infringido la ley y has puesto en peligro tu vida y la de los demás. Pero en este caso ¿quién pone los medios? Es decir, las carreteras (que aunque vayan mejorando en los últimos años, son bastante mediocres) y los coches disponibles para ser conducidos por nuestro país. Pues quien dicta las leyes. Y de esta manera ¿no está determinando que se produzca un gran número de accidentes? ¿No se merece la administración una multa? Opino que sí; y espero que se respete lo que solo es una opinión.

Para quien no lo sepa, hay países donde la velocidad no está limitada en autopista. Por ejemplo en Alemania. También es verdad que allí hay autopistas hasta con cinco carriles por sentido. Hace pocos años el gobierno alemán propuso limitar la velocidad, pero hubo una gran convulsión social, incluso por parte de asociaciones automovilísticas.

En España estamos a mucha distancia de poder quitar los límites. Por un lado no tenemos las carreteras como las mencionadas. Muchas vías, además, están tan mal señalizadas, de forma tan incoherente que el conductor es el que tiene que hacer lo que le dicte su sentido común (puede comprobarse estudiando la velocidad media de algunos tramos con velocidad limitada). Pero peor que eso es la forma que nos enseñan a conducir. Cada uno va por la vía que le da la gana y no se utiliza la de la izquierda exclusivamente para adelantar. Y además, las fuerzas de seguridad no siempre predican con el ejemplo. Por ejemplo (esto puede comprobarlo cualquiera a diario), ayer vi a un vehículo de la Guardia Civil circular a más de 100 por una travesía urbana. El otro día observé como un Policia Local que iba conduciendo estaba, al mismo tiempo hablando por su teléfono móvil. Hay un semáforo en Sevilla por el que muchos coches de la Policía Nacional pasan igual si está en verde o en rojo. Y en un pueblo cercano al mío los municipales dejan su vehículo oficial aparcado en doble fila o de cualquier manera. Bueno, esto da para otro tema que no es el que estoy tratando, pues cuando veo estas cosas me entran ganas de fotografiarlo y subirlo a una web. Pero un día hice una foto a un coche de los municipales en doble fila sin observar que tenía el flash activado. Y a los pocos minutos se presentaron ante mí seis agentes de la seguridad pidiéndome la documentación y ver las fotos que había hecho. Yo le decía que simplemente le había hecho una foto a la calle. Y me decían que no eran tontos, que había fotografiado su vehículo en doble fila, pero que ellos pueden hacerlo según el artículo 71 del Reglamento General de Circulación (lo importante es salvaguardar su legitimidad). Pero este artículo no menciona como vehículo especial al de los agentes del orden y seguridad. Pero como digo, este es otro tema que quizá aborde en otro momento.

Yo veo correcto que se limite la velocidad como una de las soluciones para impedir un incremento de los accidentes. Estaría de acuerdo con que en España solo entraran coches que pudieran ir a 120km/h y no que dispongan sólo de un limitador incorporado (como he escuchado) que lo que puede hacer es que se incremente en el precio del vehículo. Hay un coche que coge como máximo esta velocidad y, lo más gracioso no contamina (ver por ejemplo: www.motordeaire.com) No sé por qué aún no está en el mercado. ¿Y por qué no se toman estas medidas restrictivas a la entrada de vehículos con tanta velocidad? Me da la sensación que la Administración, que debe apelar por el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos se toma otros intereses, que también atiende, como prioritarios. Como el de las grandes firmas automovilísticas, los de las compañías petrolíferas o incluso el dejar de recaudar multas. Pero como decía aquel comerciante zambombero, es solo mi opinión, y solo la expongo aquí por si alguien quiere pensar en esto.


Tags: multas, circulación, intereses, tráfico, coches

Publicado por plmendoza @ 12:10
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Comentarios
Publicado por ellocodelatuba
Mi?rcoles, 09 de julio de 2008 | 12:14
eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeMuchas risas
locoooooooo!!!!!!!!!!!!
loco
ke paza tium con elintern?h,
no veas que alegr?a me ha dado ver los videos del concierto en el luna...qu? tiempos aquellos...
fuimos grandes y peligrosos...