Mi?rcoles, 29 de septiembre de 2010

Los argumentos para sustentar una huelga general como la que se est? produciendo hoy no faltan y parecen justificados, aunque la afirmaci?n pueda ser compartida o no. Sin embargo, esta es una huelga bastante peculiar por sus caracter?sticas contradictorias, tanto por su planteamiento, por lo tarde en que llega, como las posiciones un tanto h?bridas de los distintos actantes de este cap?tulo, que lo tienen complejo a la hora de anunciar sus posturas. Cada cual juega su papel como manda la tradici?n, pero sus discursos no tienen el mismo sentido que de costumbre.

Lamentablemente la retorcida ret?rica del sistema de partidos se sustenta en engatusar y confundir a la opini?n p?blica para subyugarla a sus intereses. Por un lado, el Gobierno, presuntamente de izquierdas y representantes de los m?s desfavorecidos, en la presente coyuntura de crisis econ?mica se ha visto avocado a realizar pol?ticas que van en contra de los intereses de los trabajadores, con lo que se denota que quien tiene el mango de la sart?n en realidad es el poder econ?mico. La gota que ha colmado el vaso ha sido la tan aclamada reforma laboral justificada por la crisis (pero que realmente sirve s?lo para proporcionar que las empresas despidan m?s barato y puedan hacer contratos m?s irregulares), poniendo en pie de guerra a unos sindicatos desgastados en su credibilidad y legitimidad que lavan su cara llamando a los trabajadores a la huelga. No puede ser de otra forma, pues ese es el papel asignado a sindicatos cuando se atenta contra los derechos de los trabajadores. Pero, ?es cre?ble esa huelga en contra de la reforma laboral o se hace porque es lo que toca hacer? Esto confiere a la huelga una caracter?stica parad?jica y realmente no se sabe muy bien si es una farsa. Los trabajadores no saben muy bien cu?les son los objetivos de la huelga. Los sindicatos apuntan a la nueva ley, pero dejan entrever que la culpa la tienen otros. La imprecisi?n de los objetivos del paro de hoy, junto a muchos otros factores, como son la precariedad, las represalias, el descuento del d?a de trabajo y otros en una sociedad en la que se diluye la conciencia de pertenencia al proletariado y se fomenta el individualismo cerrado, hace que no haya un respaldo total al mismo por el conjunto de los asalariados. Los desempleados son otro colectivo que deber?a apoyar de forma activa la huelga, pero sienten el desamparo de sindicatos ante su situaci?n y son muchos los que por ello no lo hacen.

Por otro lado, el mismo gobierno y el propio PSOE aunque rechaza la huelga, es comprensivo y muestra cierta afinidad con la postura de los sindicatos. Excepci?n hecha por el senador por el PSOE Antonio Guti?rrez, antiguo dirigente sindical que puso ya en Junio su cargo a disposici?n del Presidente y que cuando se escriben estas l?neas se dirig?a a participar en una manifestaci?n; ejemplo de coherencia e integridad. Ser?a de esperar que la huelga motive una derogaci?n de esta nueva ley y otros cambios en las pol?ticas econ?micas del Gobierno, esto ser?a un indicado de su ?xito.

Y a la derecha, le interesa la huelga por el deterioro que produce al partido gobernante pero por otro lado la critican porque este es el papel que les caracteriza y al fin y al cabo las empresas pierden dinero con esta y los sindicatos tienen una postura confrontada con la suya.

Quiz? deber?a servir este d?a para reflexionar de manera cr?tica sobre cuestiones que nos afectan de forma directa y necesitan respuestas inaplazables.

La mayor?a de estas preguntas habr?a que plantearla al Gobierno, pero tambi?n a los s?ndicatos y a los diferentes colectivos. Pueden ser cuestiones como: ?Por qu? no se crean leyes que protejan a los trabajadores en su derecho a la huelga y sean compensados por los sindicatos cuando lo ejercen? ?Qui?n representa a los parados? ?Por qu? se ayud? a reflotar la banca perdonando sus deudas y no se insta a esta para que fuera m?s flexibles con los hipotecados afectados por la crisis? ?Qu? hay de la cacareada refundaci?n del capitalismo que se puso de manifiesto al observar que el sistema actual necesita de cambios estructurales? Y sobre todo, ?por qu? hay que hacer una reforma laboral para salir de la crisis cuando lo que hay que cambiar es el sistema econ?mico y financiero? (suena fuerte, pero es quiz? lo m?s importante).

En fin, que esta, aunque es una huelga que han promovido los sindicatos, que tienen las herramientas para hacerlo, deber?a estar planteada desde otra perspectiva m?s profunda que traspase el ?mbito laboral y dirigida a toda la ciudadan?a que ven c?mo sus derechos se ven mermados.


Publicado por plmendoza @ 18:19  | Pol?tica
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